«Lo conocíamos como matemático, astrónomo y físico, pero finalmente Sir Isaac Newton se ha revelado gradualmente como un refinado teólogo y teísta –inmerso desde muy temprano en complejas deducciones proféticas de los textos bíblicos, ‘para aprender el lenguaje de Dios’– además del alquimista ya aceptado, consensualmente, por la historiografía de las ciencias. (…) Este compendio intenta así introducir al lector no iniciado, en las modalidades menos ‘ortodoxas’ y más controvertidas del pensamiento de Isaac Newton, menos lineal y pacífico en definitiva, que el ‘retrato’ histórico al que nos hemos acostumbrado.»
Joaquim Fernandes, In "Introducción" |